jueves, 25 de septiembre de 2014

Carne dulce de mi abuela


Ingredientes:
1 kg. de carne de cabezada de cerdo
½ l. de vino blanco
8 clavos
1 rama y media de canela
15 pimientas negras
6 cucharadas de azúcar
Sal
(No lleva nada de aceite)

Elaboración:
Se colocan todos los ingredientes en una olla, excepto el azúcar. La carne se puede dejar en trozos grandes. Si la quieres hacer en poco tiempo, puedes utilizar la olla rápida o express.
Cuando se haya consumido el caldo, se le añade el azúcar. Y se va removiendo todo hasta que se espesa.
Se retira del fuego y se sirve muy caliente en la mesa.

Receta de Doña Carmen González realizada por Sisita Rodríguez


viernes, 19 de septiembre de 2014

Mousse de mojito



Ingredientes:

Mousse de lima: 
200 gr. azúcar
1 bote de leche evaporada (Ideal) 
Zumo de 3 limas con la ralladura
Una hoja de gelatina

Reducción de ron:
2 vasos de ron 
2 cucharadas  de azúcar
Zumo de media naranja

Almíbar de hierbabuena:
1 l. de agua
1/2 kg. de azúcar
24 hojas de hierbabuena

Elaboración:


Batir la leche evaporada. Cuando esté muy espumosa, sin dejar de batir, añadir el azúcar. Después el zumo de lima y la ralladura al que habremos añadido la gelatina. El zumo debe estar caliente para deshacer la gelatina que previamente estaría sumergida en agua fría.
El zumo debe estar tibio antes de añadir a la leche batida.

Para la reducción de ron poner todos los ingredientes juntos en un cazo y reducir a la mitad a fuego medio. Dejar enfriar.

El almíbar de hierbabuena. Se pone en un cazo el agua y azúcar a fuego medio y, cuando esté hecho el almíbar, quitar del fuego y añadir la hierbabuena, dejar un rato y luego triturar.
Si queremos intensificar un poco más el color verde podemos usar colorante verde para el almíbar o la mousse.

Servimos en una copa, en el fondo aparecerá la reducción de ron, luego el almíbar de hierbabuena y finalmente la mousse de lima. A modo de decoración, se ponen unas rodajas de lima. Se sirve muy frío.

Receta de Rosa Martínez

jueves, 11 de septiembre de 2014

Aditivos alimenticios 11: Aromatizantes


Al hablar de los “potenciadores del sabor” ya indicamos que ellos solo exaltaban, “potenciaban el sabor”, sin que ellos aportaran alguno. Los “aromatizantes o saborizantes” precisamente lo que hacen es “aportar” sabor (y olor también).

El sabor y el olor son características intrínsecas a la mayoría de los alimentos. Por ejemplo, quien no recuerda el olor y el sabor de una loncha de jamón ibérico de pata negra recién cortado; es totalmente diferente a otros tipos de jamones, por muy buenos que sean; todos son jamón, pero muy distintos entre sí, su sabor y olor no son iguales.

El olor y el sabor están íntimamente relacionados, aunque es posible alterar uno de ellos sin que se modifique el otro. Son los “misterios” de la fisiología humana y de la química.

En ocasiones, es necesario reforzar o modificar el aroma de un alimento, o, incluso, eliminarlo por no deseable. Esto es lo que significa un aditivo aromatizante para la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA, por sus siglas en inglés). 

No vamos a entrar en discusión sobe las diferencias y matices entre sabor, gusto, aroma, olor, perfume, fragancia, etc., solamente nos referiremos a los aspectos señalados por la EFSA, es decir, reforzar, modificar o eliminar un sabor. 

El sabor y olor de un alimento se debe a una o varias moléculas  de composición química perfectamente conocida (mediante métodos fisicoquímicos). Por ejemplo, el olor a “piña” se debe al “hexanoato alílico”, y el del “plátano” al “acetato de isoamilo”, el olor a “palomitas de maíz” se debe a la “metoximetilpirazina” , el de “queso” se debe al “metiltiopropanoato”, etc. Como resultado de múltiples análisis químicos de los productos alimenticios se han podido caracterizar a los compuestos responsables de los diferentes sabores y olores. Este conocimiento ha dado lugar a una ciencia especial “aromática” que tiene ramificaciones no solo en alimentación sino también en cosmética,  perfumería, productos de limpieza del hogar, etc. 

Estos compuestos químicos, responsables del sabor y olor, se encuentran en muy pequeña concentración en las materias primas alimenticias naturales.

Se pueden distinguir tres tipos de sustancias aromatizantes alimenticias:

a) Sustancias aromatizantes naturales: Se obtienen a partir de materias primas (vegetales y animales), mediante diferentes procesos (físicos, químicos, microbiológicos o enzimáticos). Entre ellos están los aceites esenciales y los extractos naturales.

b) Sustancias aromatizantes idénticas a las naturales: Son aquellas que se sintetizan químicamente a partir de productos naturales, pero que son exactamente idénticas a las presentes de forma natural en las materias primas.

c) Sustancias aromatizantes artificiales: Son productos de síntesis química pura, que se comportan de forma similar a los productos naturales.
Se ha sugerido que los aromatizantes sintéticos (artificiales) son mas seguros que los obtenidos a partir de sustancias naturales, debido a que estos últimos pueden llevar algunas impurezas no deseables, que no existen en los preparados químicos sintéticos.

La Unión Europea ha elaborado una lista de sustancias aromatizantes que incluye cerca de tres mil compuestos. Teóricamente, deben identificarse con un número precedido por las letras “FL” (de “flavour”). Como ejemplo, citamos los siguientes: el “limoneno”  de la naranja es el “FL-01.001”, el “citronelol” del limón es el “FL-02.011”, el “mentol”, es el “FL-02.015”, etc, etc. Esta denominación es reciente y preferible a la general de los aditivos que se identifican por la “numeración-E” ya conocida, aunque todavía no está generalizada. De todas formas, ésta última sigue utilizándose en ocasiones, o no se usa ninguna indicación específica, simplemente se indica “aromatizantes” o “aromas”. 

Algunos ácidos se llegan a utilizar para mejorar el sabor “ácido” de algunos alimentos. Concretamente el ácido acético le da al vinagre su olor y sabor característicos. El ácido cítrico se encuentra en las frutas cítricas y contribuyen a su sabor típico. El ácido láctico da una acidez característica a los preparados fermentados de leche. El ácido tartárico ayuda al sabor agrio de las uvas y vinos, etc.

Finalmente, hay que indicar que los fabricantes de productos alimenticios usan los aromatizantes a veces como uno de sus secretos. Especialmente, las cantidades de aromatizante caen casi dentro del secreto profesional, y difícilmente las indican las industrias alimenticias. Se usan en un amplio margen de concentraciones, suelen ir desde unos pocos miligramos hasta mas de un gramo por kilo de producto. 

Existen numerosas casas comerciales que suministran productos aromáticos de todos los tipos posibles. Los precios suelen ser altos, pero como se utilizan en muy pequeñas cantidades el resultado es favorable económicamente.

En resumen, no debemos poner nunca una mueca de duda cuando veamos un yogur “con sabor a fresa” por ejemplo, ese sabor casi con toda seguridad no tiene nada de natural, pero, sin embargo, corresponde a un compuesto químico perfectamente conocido y autorizado por la autoridades competentes, y no hay que tener ninguna preocupación en tomarse ese yogur.

Por: El alquimista molecular

jueves, 4 de septiembre de 2014

Coffe Cake


Ingredientes:

900 gr. de harina fuerte
½ l. de agua
2 huevos
100 gr. de azúcar
50 gr. de mantequilla
500 gr. de manteca o mantequilla de hojaldrar
70 gr. de levadura prensada
20 gr. de sal

Elaboración:

En la batidora, con el gancho de amasar, se mezclan todos los ingredientes menos la harina y la manteca de hojaldrar.

Cuando está todo bien amasado añadir la harina poco a poco, y amasar hasta que quede elástica, no muy dura.

Sin dejar subir la masa, le incorporamos la manteca, como cuando se hace hojaldre. Se divide la masa en tres y se le añade la manteca,  se va plegando la masa, y con el rodillo se estira, se hacen pliegues y se vuelve a estirar. Cuanto más pliegues, más hojaldrada queda la masa.

Cogemos un molde redondo de horno y le echamos desmoldante.
La masa la estiramos en forma de cuadrado y la cortamos en tiras. Encima de cada tira añadimos canela y azúcar, y envolvemos cada tira a modo de rollito, y las vamos colocando en el molde hasta cubrirlo. Es importante dejar un poco de espacio entre rollo y rollo, porque hay que dejar que suba la masa 2-3 horas, y luego en el horno, también coge volumen.

Cocer a horno fuerte 190º C durante 20 minutos.
Se puede presentar tal cual sale del horno, con un glaseado o almíbar.
Se puede tomar en desayunos, en meriendas o para acompañar el café.


Receta de Lucía González

viernes, 29 de agosto de 2014

Why&Mel de regalo


Qué alegría cuando te regalan algo así. Why & Mel es un licor de whiskies de malta de primera calidad envejecido en botas de roble americano con caramelo natural. Es de color ámbar precioso. De las Bodegas Williams and Humbert (Jerez de la Frontera)

Se recomienda servir muy frío, solo o con hielo. Yo también congelé las copas.

En las bodegas nos aconsejaron tomarlo con un poco de nata montada en la copa y canela en polvo. Nunca lo había tomado así, y os digo que tenéis que probarlo, merece la pena.

domingo, 24 de agosto de 2014

Copa de Gin-Tonic helado

Ingredientes:

Gelatina de Gin-Tonic:
36 cl. de tónica
½ dl. de ginebra
5 hojas de gelatina

Salsa de limón:
1 limón
50 gr. de agua
100 gr. de azúcar
17 bayas de enebro

Sorbete de limón:
¼ l. de zumo de limón
250 gr. de azúcar
½ l. de agua
2 claras de huevo

Elaboración:

Para la gelatina de Gin-Tonic: se pone la gelatina en remojo. Se disuelve en el fuego con la mitad de la tónica. Se pasa a un bol y se va añadiendo, poco a poco, el resto de la tónica y la ginebra, procurando que no se hagan burbujas. Se deja cuajar en el frigorífico.

Para la salsa de limón: se corta la corteza de los limones en juliana muy fina. Se pone a cocer con el azúcar y el agua. Cuando el jarabe está bien espeso se añade el zumo de uno de los limones y se mezcla la salsa resultante con las bayas de enebro picadas.

Para el sorbete de limón: se exprimen los limones hasta obtener ¼ l de zumo. Por otro lado, se hierve el azúcar con el agua y se deja enfriar. Una vez frío, se añade el zumo de limón y la ralladura de los limones. Se mezcla bien y se mete en la heladera (si no se tiene, en el congelador). Cuando esté a medio montar (si se ha dejado en el congelador, cuando esté casi congelado) se añaden las dos claras de huevo a punto de nieve, y se termina de montar (o se introduce de nuevo en el congelador).

La gelatina de Gin-tonic la he dejado que cuaje dentro de la copa donde la he servido. Una vez cuajada, se le añade la salsa de limón con bayas. Y encima el sorbete de limón. 

Lo he decorado con hojas de hierbabuena. Este postre queda visualmente fantástico y es ideal en verano.


Receta de Lucía González

martes, 19 de agosto de 2014

PGA en La Borraja

No hay nada mejor que empezar un lunes con unas buenas tapas en La Borraja.
Me encanta este restaurante porque está en mi barrio, el Realejo. Te atienden bien, y la carta no tiene desperdicio. Aunque tengo que decir que antes presentaban mejor las patatas bravas y también la ensalada caprese.
Lo que sí nos dejó con ganas de repetir fue el shawarma andaluz, y la croqueta de atún con un toque de curry. Os dejo algunas fotos.


Ahhh, por cierto, el postre de galleta María está exquisito. Nos dijeron que hacen un crujiente de toffe con la galleta, así no se reblandece.
Si alguien se anima a darse un paseo por mi barrio, le recomiendo la Borraja.

sábado, 9 de agosto de 2014

Aditivos alimenticios 10: Edulcorantes o sustitutos del azúcar


De toda la vida se ha dicho que “a nadie le amarga un dulce”. Y es verdad, aunque ocurre que eso no le viene bien a algunas personas, ya que las “pobres” no pueden deleitarse con ningún tipo de alimentos dulces por su incompatibilidad, concretamente, con la diabetes. Pero no solo es el azúcar un enemigo de los diabéticos, también es enemigo de las personas con exceso de peso, por ejemplo.  Por estas y otras razones, desde hace tiempo se ha venido intentando la fabricación (síntesis) de sustancias que puedan sustituir al azúcar y no tengan tantas contraindicaciones para la salud humana. A estas sustancias se las denomina “edulcorantes artificiales”.  

Para todos ellos se ha establecido una “Ingesta Diaria Aceptable o Admitida” (IDA): es la cantidad recomendada por kilogramo de peso corporal; por eso, hay que cuidar su consumo por los niños, ya que fácilmente se pueden superar las cantidades admitidas, que pueden ser nocivas en algunos casos. ¡Conviene mirar la etiqueta alimentaria para ver los IDA correspondientes!

Recientemente, una publicación inglesa enumeraba las razones para usar sustitutos del azúcar. Las razones son las siguientes:

a) Reemplazar el azúcar por sustancias de menos calorías, y que, por tanto, no aumenten el peso corporal (que no “engorden”). Concretamente, el azúcar normal (sacarosa) posee un equivalente energético de 4 kilocalorías por gramo. Los edulcorantes deben ser menos calóricos que esa cantidad.

b) Evitar que el azúcar deteriore los dientes. Los azúcares son fermentados por la microflora bacteriana de la “placa” dental. Se destruye el esmalte, debido a la liberación de residuos ácidos durante esa fermentación. 

c) Evitar problemas a los diabéticos “mellitus”. Gracias a esas sustancias sustitutivas del azúcar los diabéticos pueden “endulzar” la vida, como todo “bicho viviente”.

d) Muchos de los sustitutos del azúcar son bastante más baratos que ella, lo cual viene muy bien para el bolsillo
.           
Notas:
1.-Los azúcares naturales: sacarosa, glucosa, fructosa, lactosa, etc. no se consideran aditivos alimenticios en sentido estricto.
2.-Prácticamente los edulcorantes artificiales tienen un poder energético del orden de unas 3,6 kilocalorías por cada gramo, un poco menos que la sacarosa. Ahora bien, un gramo de edulcorante es equivalente a unos 4,2 gramos de azúcar como media, y a esta cantidad le corresponden 16,3 kilocalorías. Por eso es preferible consumir mejor un gramo de edulcorante artificial que un gramo de azúcar.

Otros requisitos que deben cumplir, además, los edulcorantes que sustituyen al azúcar son:

a) Que su sabor se parezca todo lo mas posible a la “sacarosa”.
b) Que no deje un “regusto” extraño.
c) Que se puedan emplear en las mismas condiciones que el azúcar.
d) Que no tengan riesgos añadidos para la salud humana.
e) Que tengan un poder edulcorante muy superior a la “sacarosa”.

Entre los edulcorantes artificiales más comunes hay que destacar los siguientes:

1.- Aspartamo (E-951): Se descubrió por causalidad en 1965. Se trata de un polvo cristalino blanco inodoro, de fórmula: Aspartíl-fenilalanina-metil-éster. Su contenido en fenilalanina es un inconveniente para las personas sensibles a ella.  Es unas 200 veces mas dulce que la sacarosa, por lo que puede usarse en cantidades muy pequeñas. Se usa como edulcorante de mesa, y en postres, gelatinas, bebidas, chicles. No resiste el calor; se descompone en sus dos aminoácidos (ácido aspártico y fenilalanina). Es muy estable en medios ligeramente ácidos, como las bebidas no alcohólicas (carbónicas). No tiene exactamente el gusto del azúcar natural. En su tiempo hubo cierta prevención sobre la salubridad del aspartamo, pero los intensos estudios recientes han demostrado su inocuidad en las cantidades que se usan en alimentación.  Químicamente similar al aspartamo es el “Neotane”.

2.- Ciclamato (E-952): Es el ciclohexilsulfamato de sodio o de calcio. Su utilización es muy amplia, a pesar de una supuesta actividad cancerígena. Está autorizado su uso en Europa en las cantidades establecidas. Es unas cuarenta veces mas dulce que la sacarosa. Su inconveniente es que la apreciación de su sabor dulce es un poco tardío, por eso se suele mezclar con sacarina en algunos países. Se usa en bebidas no alcohólicas y en productos dietéticos.

3.- Sacarina (E-954): Es el oxo-dihidrobenzo-isotiazol de sodio. También se descubrió por casualidad. Es el edulcorante artificial mas antiguo, se sintetizó en 1879. Es unas cuatrocientas veces mas dulce que la sacarosa. Se usan sus sales de sodio y de calcio. Es estable a altas temperaturas y en medios ácidos. Su inconveniente es que al final presenta un “regusto” amargo o metálico, por eso se suele acompañar de otros edulcorantes. Se usa en pastas de dientes, bebidas y productos dietéticos. Al igual que en el caso del aspartamo ha habido una gran controversia al haber detectado, durante su empleo, la aparición de cáncer en estudios con ratones; sin embargo, las Agencias de Salud no la incluyen entre los productos cancerígenos para la especie humana, siempre que se usen en las cantidades permitidas. Está prohibida en algunos países, aunque permitida en Europa.

4.- Acesulfamo-K (E-950): Sal potásica del ácido acesulfámico. Es unas doscientas veces mas dulce que la sacarosa. Es muy estable, y se usa en una gran variedad de bebidas y productos dietéticos. Se usa en ocasiones mezclado con aspartamo, ya que el dulzor de éste último es mas duradero que el acesulfamo; ambas sustancias son mejor toleradas que el ciclamato y la sacarina.

5.- Otros edulcorantes naturales y sintéticos: Sucralosa (bajo el nombre de Splenda), acetato de plomo, eritritol, xilitol, taumatina (2500 veces mas dulce que la sacarosa), manitol, etc. Por otro lado, existen sustitutos naturales del azúcar tales como la savia de algunas plantas (caña, arce, palma), o de raíces (regaliz, remolacha), de semillas (de varias maltas), de frutas (sandía, calabaza, uvas), de hojas (la “estevia”, tan de moda hoy día), que tienen menos contraindicaciones.

En resumen, no está todo perdido para las personas sensibles al azúcar tradicional, la sacarosa. Hemos visto que existen gran cantidad de sustitutos que pueden ser usados por aquellas personas, mas o menos “golosas”, y que antes tenían que fastidiarse y no tomar más que un poco de miel, como mal menor. ¡Así que, a endulzarse todos la vida!

Por: El alquimista molecular


lunes, 4 de agosto de 2014

Postre 4 en 1


Es un postre individual aunque no lo parezca. 
Las porciones tienen que ser pequeñas ¡¡¡ para poder comértelo todo!!!
Puedes ir probando cada postre y juntando sabores de uno y otro. 
Si quieres sorprender a alguien, te aconsejo el 4 en 1.
Te cuento lo que es:

-Un chupito de Baileys bien frío
-Una bolita de nata montada con un trozo de merengue ruso
-Un petit choux relleno de crema de moka y azúcar glass
-Un trozo pequeño de brownie con una bola de helado de Pedro Ximenez

Receta de Lucía González

lunes, 28 de julio de 2014

DISFRUTANDO EL PREMIO RETO NAZARÍ EN RUTA DEL VELETA

Éste fue el menú de la cena que ganamos en La Terraza de la Ruta en Vivo



Tenemos que decir que fue espectacular. Y Eli Hernández Jazz Group nos dejó sin respiración después de la cena. Gracias Ruta del Veleta. 

Aquí dejamos algunas fotos de los manjares que probamos.


Vieira gallega asada con wok de judía perona y sal de su coral
Montadito de hígado de pato con manzana verde caramelizada y esturión de Riofrío. Acompañado de helado de mostaza de Dijón y pan ecológico de naranja y miel
Sandía asada con sardina marinada y crema fría de espárrago blanco
Papada de cerdo ibérico confitada a baja temperatura, caviar de Riofrío y chips de plátano
Corvina del estrecho reposada sobre pequeño guiso de cabezas de pulpo al aroma de manzanilla y tallarines de sepia
Azúcar diluido en sopa fría especiada de chocolate y helado de espéculos






jueves, 24 de julio de 2014

Ensalada de espinacas frescas y remolacha con vinagreta


Ingredientes:
Hojas de espinacas frescas
Remolacha cocida en rodajas
1 cebolleta
2 tomates
Aceitunas negras
Aceite de oliva virgen extra
Vinagre balsámico de Módena
Sal

Elaboración:
Lavamos las hojas de espinacas y las cortamos muy pequeñas. Escaldamos los tomates para quitarles la piel y cortamos también muy pequeños. Troceamos la remolacha en tiras pequeñas y picamos la cebolleta cruda y las aceitunas negras.
Colocamos la ensalada en el plato donde la vamos a servir, por orden de ingredientes: en la parte inferior van los tomate, la cebolleta, la remolacha y las aceitunas negras.  Y en la parte superior las espinacas. Aliñamos con una vinagreta de aceite de oliva virgen extra, vinagre balsámico de Módena y sal. Hemos decorado el plato con un poco de agua de las remolachas.
Queda mejor servirla en platos individuales y bien fresquita.

Receta de Mamen Carmona


miércoles, 23 de julio de 2014

Tarta de obleas y Nutella



Ingredientes:
1 bolsa de obleas redondas (mínimo 10). Las venden en los supermercados
1 bote de Nutella

Elaboración: 
Es la tarta más sencilla y rápida de hacer de todas las que conozco, y el éxito está garantizado. Muchos la llaman la tarta de Huesitos, porque realmente sabe a la famosa barrita de chocolate.
Se calienta la Nutella en el microondas para poder untarla bien. 
Ponemos sobre el plato una lámina de oblea, untamos un poco de Nutella, colocamos otra oblea y seguimos untando la Nutella, así hasta llegar a 8-10 láminas. Según el grosor que le queramos dar.
Lo último que se coloca siempre es la Nutella y, sobre ella, decoramos la tarta con lo que más nos guste: Lacasitos, Conguitos, fideos de chocolate, gominolas, nubes de algodón, etc.
Lo importante es no añadir nada a la Nutella, ni nata, ni leche... porque entonces las obleas se humedecen y la tarta está incomible.

Receta de Laura Argente

sábado, 12 de julio de 2014

Aditivos alimenticios 9: Levaduras


El término “levadura” proviene del latín “levare” que significa “levantar”. Se quiere indicar que se trata de “levantar” la masa, de aumentar el volumen de un producto determinado.

Las levaduras, por tanto, son unos productos que ayudan a “esponjar” algunos alimentos que de lo contrario quedarían compactos, casi completamente sólidos y ¡más duros que un peñón!

En alimentación se utilizan fundamentalmente dos tipos de levaduras: las orgánicas (o biológicas) y las de tipo químico.

Las levaduras orgánicas o biológicas están constituidas por ¡hongos! Pertenecen a una gran familia que ha dado mucho a la humanidad; se trata de muchos antibióticos que proceden de gran variedad de hongos (p.ej. el “Penicillium notatum” de la penicilina). En el caso de las levaduras, estos hongos son organismos microscópicos vivos de color gris y con un sabor ácido. Tienen la propiedad de fermentar los Hidratos de Carbono, especialmente los azúcares, en la elaboración del pan, la cerveza, el vino, la leche, etc. Durante esa fermentación se producen gases (anhídrido carbónico, CO2) que forman burbujas dentro de la masa alimenticia, esponjándola y haciéndola mas voluminosa, “levantando la masa”. Así se consiguen productos mas blandos, más tiernos y más apetecibles. Al ser ¡organismos vivos! tienen su caducidad; por eso deben conservarse en frigorífico o incluso congelarlos. La levadura de panadero es la mas usada en la elaboración del pan (naturalmente) y en los productos de bollería. Una levadura famosa es la levadura de cerveza (Saccharomyces cerevisiae).

Desde hace tiempo, se vienen utilizando levaduras químicas o “polvos de hornear”. Están compuestos por un bicarbonato (de sodio o de amonio) y una sal ácida. Al reaccionar ambos tipos de compuestos se produce el anhídrido carbónico (y también amoniaco en el caso del bicarbonato amónico) que forman las burbujas que al quedar atrapadas en la masa la esponjan. Estos compuestos se les suele denominar “gasificantes” ya que producen, incluso en frío, una gran cantidad de gases, que luego desaparecen durante la cocción de las masas alimenticias.  Las sales ácidas más utilizadas son: fosfato monocálcico (E-341i), fosfatos y sulfatos de aluminio y sodio (E-541 y E-521), y pirofosfato ácido de sodio (E-452i).

Las proteínas de la harina, el gluten, constituyen la estructura en esponja provocada por los gases producidos por las levaduras; el CO2  con sus burbujas que permanecen en la masa hasta la cocción.

En el caso importante de los merengues o los “souflés”, la proteína del huevo, la albúmina, es la encargada de formar las estructuras tridimensionales,  ayudan a la masa a retener los gases de la levadura, y provocan su esponjosidad tan característica.

La primera receta en la que se describe el uso de levadura química se debe a Amelia Simmons en su libro “American Cookery” de 1796; ella usó nada menos que “ceniza de perlas” como gasificante; su traducción química real es “potasa” o carbonato potásico, ¡qué pena, ceniza de perlas es mucho mas sugestivo!

Por: El alquimista molecular

domingo, 6 de julio de 2014

RESTAURANTE RUTA DEL VELETA: II Temporada Reto Nazarí

Croquetas de sésamo



Ésta es la sexta propuesta de Ruta del Veleta. Es una receta de croquetas con queso. La he interpretado a mi manera, pensando en un perfecto aperitivo. Una croqueta está envuelta en semillas de sésamo; otra en bayas y, la tercera, en pistachos. Jugando con los colores y sabores que le van al queso. La croqueta de bayas también las tiene en su interior, y además, recordando a un "Ferrero Rocher" he introducido una nuez, en sustitución de la famosa avellana que tienen estos bombones. He de decir que estas croquetas estaban deliciosas.

He colocado estos falsos "Ferrero Rocher" en copas pequeñas, estilizadas e invertidas. La base la he decorado con los frutos secos y semillas que he empleado para recubrir las croquetas. El efecto era mucho más bonito al natural.

Ingredientes:
175 gr. queso fresco
75 gr. de queso suave
4 cucharadas de harina
3 cucharadas de sésamo
2 huevos
Aceite
Sal 
Pimienta

Elaboración:

Amasar el queso fresco y el otro suave, mezclar con la harina y huevos, una vez que está todo bien amasado y mezclado; se condimenta y se deja enfriar durante una hora. Se hacen formas de croquetas y se envuelve la parte externa con semillas de sésamo, se fríen y se sirven.

Aquí dejo imágenes de la elaboración.


viernes, 27 de junio de 2014

Boquerones al horno (receta italiana)




Ingredientes (para 5 personas):
850 gr. de boquerones
50 gr. de pan rallado
50 gr. de aceitunas sin hueso picadas (pueden ser negras)
30 gr. de alcaparras picadas muy finas
Dos cucharadas de tomate triturado
Un diente de ajo picado muy fino
Perejil picado: al gusto
Pimienta molida: opcional
Aceite de oliva virgen: al gusto
Sal

Elaboración:
Quitar la cabeza, escamas, vísceras y raspa, pero no la cola de los boquerones.
Preparar una mezcla de aceitunas sin hueso, alcaparras, ajo muy picado, pan rallado, (pimienta), tomate triturado y un poco de aceite de oliva. Remover bien.
Sobre cada boquerón abierto poner un poco del relleno anterior. Ir colocándolos, por capas, en un recipiente de horno. Al final, rociar el conjunto con aceite de oliva y sazonar. Dejar cocer en el horno a 190 º C unos 20/25 minutos. Servir muy caliente.


Receta de José L. González