sábado, 30 de noviembre de 2013

COCINA MOLECULAR (V): El mundo de las grasas y los aceites -1-

Las grasas son buenas y malas, depende

Las grasas tienen muy mala fama. Se les asocia a la gordura, a la obesidad, a los “michelines”, a la comida “basura”,  a varias enfermedades. Aunque en parte es cierto, sin embargo, también son necesarias como vamos a ver a continuación.

Las grasas, y los aceites, son substancias muy importantes para los seres vivos. Ambas pertenecen a una familia química más amplia denominada “Lípidos” (¡Parece el nombre de un grupo musical!). La palabra “lípido” proviene del griego y significa, precisamente, grasa.  Bajo el nombre de lípidos se encuentran, además, las ceras, los esteroles (¡el colesterol!), algunas vitaminas (A, D, E y K), glicéridos, fosfolípidos, las tetraciclinas, eritromicinas, la androsterona y testosterona, etc.

Esas substancias tan variadas están presentes en muy diferentes lugares, dependiendo de sus propiedades químicas; por ejemplo, algunas son componentes de muchísimos productos de uso cotidiano, otras son transmisores en cadenas bioquímicas del organismo humano, o actúan como componente estructural de las membranas celulares, etc. Las grasas forman el “panículo adiposo” en los organismos, y aunque un exceso es antiestético y enfermizo, en medida adecuada es el sistema de protección del cuerpo contra el frío, y aíslan al cuerpo frente a posibles choques. También ayudan a tener una piel y unos cabellos saludables, y a mantener una buena temperatura corporal.

Es interesante saber que cuando alguna molécula tóxica alcanza un nivel dañino en el organismo, las grasas lo atrapan y lo almacenan. De esta forma se protegen órganos vitales hasta que esas moléculas tóxicas pueden ser eliminados por los fluidos corporales e incluso por el pelo.

Como es sabido las grasas y  aceites son productos indispensables en gastronomía. También lo son en cosmética (cremas, aceites de todo tipo, maquillajes, ungüentos, lápices de labios, jabones, etc.).

El organismo humano necesita de algunos productos esenciales para su mantenimiento. Algunos de ellos son los ácidos grasos, como el ácido linoleico y el linolénico. El organismo humano no los produce, por lo que es necesario incluirlos en la dieta.  Diferentes estudios han mostrado los beneficios positivos para la salud del consumo de algunos ácidos grasos.
Sin embargo, (y aunque parezca mentira) recientes investigaciones de gran amplitud de la Universidad de Harvard (EEUU) parecen mostrar que la cantidad total de grasa en la dieta no está realmente relacionada con el aumento de peso (obesidad) ni con las enfermedades (diabetes, p.ej.).
              
Las grasas y aceites, desde un punto de vista químico, están constituidos por dos tipos de moléculas; una de ellas es la glicerina, la otra son ácidos grasos de entre 4 y 20 átomos de carbono. Esa unión, glicerina-ácido, se denomina “éster”, y el compuesto resultante, un “triglicérido”.  Es decir, las grasas y los aceites no son compuestos de un solo constituyente, sino que son un compuesto mixto de dos componentes. Es como una triple guirnalda; el elemento horizontal sería la glicerina, y a cada extremo y en el centro, como colgantes, irían un ácido graso.  Pero además, cada grasa o aceite es, a su vez, una mezcla de varias de esas moléculas mixtas. Así, las propiedades resultantes de cada grasa dependen del ácido graso constituyente. Estos ácidos son cadenas de átomos de carbono en zig-zag, que se atraen entre sí, tanto más cuanto mayor es su número de átomos de carbono por lo que solidifican a temperatura ambiente. En los aceites no ocurren estas interacciones atractivas tan fuertes, y por eso son líquidos. Así, todas las grasas son sólidas y todos los aceites, líquidos. Naturalmente, si las temperaturas son bajas, los aceites pueden solidificar en parte, sin que alteren sus características.

Otra de las funciones principales de las grasas y aceites, es el almacenaje de energía. Durante el metabolismo de grasas y aceites, cada molécula se rompe en sus componentes, glicerina y ácidos grasos libres. La glicerina se convierte en glucosa por el hígado, y pasa a ser una fuente energética por el organismo. Concretamente, la degradación (oxidación) completa de los ácidos grasos suministra un contenido energético de unas 9 kcal/g, aproximadamente el doble que los hidratos de carbono (azucares, p.ej.) y las proteínas. Es decir, en general, las grasas y los aceites suministran muchas más calorías que el resto de los componentes de nuestra dieta.
Las grasas y los aceites son muy poco solubles, o completamente insolubles en agua, pero sí en benceno, éter y otros disolventes orgánicos. Tienen también menor densidad que el agua, por lo que flotan en ella.

Hoy se habla mucho de grasas “saturadas” e “insaturadas”. Efectivamente, existen esos dos tipos de grasas. Las saturadas, contienen hidrógeno en todas las posiciones posibles de la molécula del ácido graso. Las insaturadas son deficitarias en hidrógeno, y suministran menos energía durante su metabolismo.

Las “grasas saturadas” tienen ácidos grasos con más de ocho átomos de carbono, como los ácidos láurico, mirístico y palmítico. Estos ácidos elevan el nivel de colesterol LDL (el malo). Sin embargo, las grasas con ácido esteárico no lo hacen. La mayoría de estas grasas saturadas son de origen animal, p.ej. grasa de cerdo (tocino, manteca), grasa de vacuno (sebo), grasa de cordero, de oveja, de ganso, de pollo , etc., pero también existen de origen vegetal, p.ej. manteca de cacao, los aceites de coco y de palma, componentes de muchos preparados alimenticios. Por eso, conviene leer las etiquetas de los envases para evitar mayores problemas.

Las “grasas insaturadas” contienen los ácidos oleicos y palmitoléicos, entre otros. Son los más beneficiosos para el organismo humano; reducen los niveles del colesterol LDL (malo) y elevan el nivel del colesterol HDL (bueno). Se encuentran en los aceites de oliva, cártamo, maíz, girasol, en el aguacate y en algunos frutos secos (nuez, almendra, avellana, etc.). La grasa de algunos pescados es rica en aceites insaturados. Si existe más de un “hueco” no ocupado por hidrógeno se denominan grasas “poliinsaturadas”; entre ellas se encuentran las famosas grasas (o aceites) omega-3 y omega-6.

Un grupo particular de grasas “peligrosas” son las “grasas-TRANS”, que son saturadas artificialmente. Esa denominación se refiere a que contienen grupos de átomos en posición espacial diferente a lo que es normal en las otras grasas naturales (“grasas-CIS). Las grasas-trans provocan durante su metabolismo altos niveles de colesterol LDL (el malo).  Alimentos con estas grasas-trans son las margarinas, las mantecas vegetales y los productos elaborados con ellas. Todos ellos causan problemas cardiovasculares.  Los ácidos-trans de esas grasas se originan al intentar, industrialmente, “saturar” con hidrógeno los “huecos” de los aceites insaturados. De esta forma, adquieren mayor consistencia y los convierten en  sólidos a temperatura ambiente (p.ej. las margarinas).

Por: El alquimista molecular

miércoles, 27 de noviembre de 2013

Garbanzos de mi madre


Ingredientes:
500 gr. garbanzos
500 gr. calamares
1/2 cebolla
1 cabeza de ajos
1 tomate
1 pimiento verde
1 cucharadita de pimentón dulce
1 hoja de laurel
aceite de oliva
agua
sal
Elaboración:
Poner en remojo los garbanzos la noche anterior.
Cocemos los garbanzos ya blandos con 1/2 cabeza de ajos sin pelar enteros, la hoja de laurel y una pizca de sal hasta que estén blandos los ajos.
En una cazuela baja añadimos un buen chorro de aceite de oliva, ponemos al fuego y vamos incorporando los ingredientes, en primer lugar 4 dientes de ajo cortados a láminas, la cebolla y el pimiento picado fino, dejamos rehogar 8 minutos y añadimos el tomate rallado o cortado a dados pequeños. Dejamos pochar el sofrito unos 15 minutos más a fuego medio. Ahora añadimos los calamares cortados a tiras o en círculos y dejamos hacer durante 10 minutos. Finalmente añadimos el pimentón dulce removiendo para que no se pegue, y dejamos cocer 5 minutos. Añadimos agua hasta que cubra todos los ingredientes incluidos los garbanzos, y dejamos a fuego lento durante 25 minutos. Servimos bien caliente.

Receta de Sisita Rodríguez

lunes, 18 de noviembre de 2013

Lasaña de pulpo a la gallega con mojo picón


Ingredientes:
-Para el mojo:
4 dientes de ajos
150 gr. de aceite de oliva
1/2 cucharadita de café de comino
1 cuchara sopera de pimentón dulce
50 gr. puré de patata
-Para la lasaña:
6 patatas grandes
1 pulpo cocido
Elaboración:
Poner en un bol  todos los ingredientes del mojo picón y emulsionar con una batidora.
Colocar las patatas cocidas en láminas de 0,5 cm de grosor, sobre éstas el pulpo y, por último, el mojo picón.

Receta de Rosa Martínez

sábado, 16 de noviembre de 2013

Tortilla de cebolletas, espinacas, piñones y pasas


Ingredientes:
400 gr de espinacas cocidas o de las frescas pequeñitas
4 cebolletas
un puñado de pasas
un puñado de piñones
6 huevos
Aceite y sal
Elaboración:
Rehogar la cebolleta cortada en trocitos, hasta que esté transparente. 
Añadir las espinacas,  las pasas y los piñones. 
Mantener a fuego lento hasta que la espinaca esté hecha, salar.
Batir los huevos y cuajar la tortilla.

Receta de Mª José Linares

martes, 12 de noviembre de 2013

Ceviche de langostinos


Ceviche: es un plato consistente en carne marinada ―pescado, mariscos o ambos― en aliños cítricos.

Ingredientes:
½ kg. langostinos frescos
Zumo de naranja ácida
½ kg. cebolla
½ kg. pimiento verde
2 hojas de lechuga
1 tomate
1 aguacate
Salsa picante (opcional)
Sal
Pimienta
Elaboración:
En un cazo ponemos agua a hervir y cuando esté hirviendo  echamos los langostinos y los dejamos hervir durante 3 minutos y escurrimos.
Cuando se hayan enfriado, los pelamos y los ponemos en una fuente. Exprimimos la mitad de la naranja sobre los langostinos y añadimos la otra mitad cortada en cuadrados.
Troceamos la cebolla, el pimiento y el tomate. Mezclamos con los langostinos, añadimos una pizca de sal y salsa picante (opcional).
Cortamos el aguacate en rodajas finas y lo ponemos formando una cama junto con las dos hojas de lechuga. Salpimentamos y ponemos el ceviche encima.
Hemos decorado el plato con mahonesa de langostino, vinagreta de aceite de oliva virgen y vinagre de Módena.

Receta de Silvia López

domingo, 10 de noviembre de 2013

Frutas tropicales


- Papaya
- Mango
- Kiwi
Así de fácil. No todos los postres tienen que ser elaborados. Compra estas tres frutas y preséntalas de esta manera. Verás cómo triunfas.


Receta de Lucía González

miércoles, 6 de noviembre de 2013

Maceta de galleta Oreo y helado


¿Esta maceta se come? Sí se come... bueno, te puedes comer la tierra pero no te aconsejo que te comas la margarita, es solo para decorar. 
Para divertir a la familia, presenta el helado de esta manera.
Compra unos maceteros pequeños que no tengan agujero por debajo. Rellénalos de un buen helado y sobre éste trituras galletas Oreo. Y lo decoras con cualquier flor.
La sensación al comerte este helado es increíble. Además verás cómo la galleta no se moja con el helado, parece tierra de verdad.

Receta de Reme Postigo

lunes, 4 de noviembre de 2013

COCINA MOLECULAR (IV): Descubramos los azúcares. 3 de 3

Los tipos de azúcar:


Los azúcares naturales provienen de muy diferentes orígenes y se presentan de muy diversas formas. 
En la naturaleza se encuentran principalmente en la caña de azúcar y en la remolacha azucarera, y en mucha menor proporción en el maíz, en el coco, en la palma, en el sorgo, etc. 

En los comercios existen muchos tipos de azúcares alimentarios. En esencia se trata de términos diversos entre el “azúcar” blanco” y el “azúcar moreno”.

El “azúcar blanco” procede muy mayoritariamente de la remolacha. Es el más refinado, alcanzando una concentración de sacarosa cercana al 100%. Carece, por tanto, de otros componentes. Existe un “azúcar extrablanco”, llamado también “azúcar pilón”, que es sacarosa ultrapura. El “azúcar glass” o “azúcar lustre” son azúcares blancos molidos muy finamente; a éstos se les adiciona almidón o sílice para evitar que se aglomeren con la humedad ambiental.

El “azúcar moreno normal” procede esencialmente de la caña de azúcar que se refina parcialmente. Contiene aproximadamente un 5 % de vitaminas, gomas, ceras y sales minerales. Es de color oscuro (caramelo intenso). Tiene aroma de vainilla, canela y ron. Si procede de la remolacha su aroma es de caramelo.

Existe otro azúcar moreno llamado “azúcar integral”, obtenido de la caña de azúcar sin ninguna transformación. Por eso, posee un alto contenido en vitaminas y sales minerales. Su color es más oscuro, con aspecto “mojado”, y con aromas de regaliz  y vainilla. Su poder edulcorante es muy fuerte.

Como producto intermedio entre los azúcares blanco y moreno existe el “azúcar rubio”. Procede de la caña de azúcar y es algo más refinado que el azúcar moreno.

Cuanto más refinado es un azúcar contiene menos vitaminas y sales minerales. Por eso, son menos usados por los amantes de los productos verdaderamente naturales. Ya se ha indicado que el azúcar muy refinado puede causar problemas a la salud.

Un producto diferente son las “melazas” que son los residuos del refinado de la caña de azúcar. Se le llama “miel de caña”; es de color muy oscuro (pardo-negruzco) y tiene sabor a regaliz. Son muy ricas en hidratos de carbono, vitaminas (especialmente del grupo B) y sales minerales. Tiene un contenido en agua muy bajo. Durante siglos ha sido el edulcorante natural por excelencia. La melaza de remolacha, por el contrario, es amarga y no se utiliza en gastronomía.

Ultimas precisiones sobre los azúcares:

1.- Debemos a los árabes la introducción del cultivo de la caña de azúcar en el Mediterráneo y concretamente en España.
2.- El azúcar blanco es muy soluble en agua. A 0º C (cero grados centígrados) se disuelven 180 gramos en 100 gramos de agua. Si se calienta a 160º C se funde y se transforma en caramelo. Se quema cerca de los 200º C, dejando un residuo de carbón de azúcar.
3.- El “azúcar invertido” es una solución obtenida por hidrólisis ácida de la sacarosa. Está compuesta por glucosa y fructosa a partes iguales, y una pequeña parte de sacarosa sin transformar.
4.- En principio, el azúcar no es un compuesto esencial para el hombre, ya que el ser humano lo puede sintetizar a partir de piruvatos, pero esto no es suficiente, y por eso hay que tomarlo (en cantidad moderada). Son la base energética de la alimentación. El organismo humano los convierte en grasas, que pueden ser nocivas en algunas etapas. Además, la glucosa pasa al flujo sanguíneo, aumentando el “índice glicémico”, desencadenando una alta secreción de “insulina”, con graves consecuencias para los diabéticos.
5.- Las bacterias de la boca convierten los azúcares en ácidos, que atacan el esmalte dental, de ahí la buena costumbre de lavarse los dientes con frecuencia.
6.- Para terminar, una noticia impactante: para los químicos el nombre de “sacarosa” les dice poco, para ellos es mucho mas fácil y bonito decir que la “sacarosa” es el: “Alfa-dextro-glucopiranosil(1-2)-beta-dextro-fructofuranósido”. (¡Toma castaña!...¡Estos químicos!)

El alquimista molecular

miércoles, 30 de octubre de 2013

La mejor receta de Buñuelos de Santo.

¿Recetas de Halloween o del Día de todos los Santos? 
Preferimos celebrar el Día de Todos los Santos con recetas ricas y tradicionales. Compartimos el pensamiento de GastronomiayCia: “No hacemos recetas para celebrar Halloween, nos gusta nuestra tradición y nuestros dulces de Todos los Santos, no nos digáis que no le dan mil vueltas a las terroríficas recetas de dedos sangrantes, caras de brujas berrugosas, arañas tejiendo sus telas por muy dulces que sean en el paladar. De todas formas respetamos que se  disfrute creando y escenificando Halloween con los alimentos”.

El postre más popular y que gusta a todos son los buñuelos de santo


Ingredientes:
1/2 l. de agua
1 taza de leche
125 gr. de mantequilla
2 gr. de sal
6 huevos
150 gr. de harina
Aceite de oliva para freír
Azúcar para rebozar
Elaboración:
Se echa en un cazo la leche, el agua, la mantequilla y la sal. Y se pone a fuego suave hasta conseguir que quede todo uniforme y bien disuelta la mantequilla.
Antes de empezar a hervir se retira del fuego y se añade la harina. Se bate, a mano o con batidora, y por último los huevos hasta ligarlos bien. 
La masa se introduce en una manga pastelera y se van echando pequeñas porciones en aceite de oliva muy caliente, para que se hinchen y se doren.
Una vez hechos se sacan y se escurren. Se pueden presentar rebozados en azúcar y rellenarlos con nata, crema pastelera o chocolate.


Receta de Elisa Linares

lunes, 28 de octubre de 2013

Otra manera de tomar Martini con Coca-Cola



Lo normal es presentar este cóctel con un trocito de naranja, nosotros la hemos suprimido y damos un toque diferente a los cubitos de hielo, tienen rosas frescas en su interior.

Ingredientes:
Poner en un vaso 3 cubitos de hielo con rosas 
Añadimos 20 cl. de Coca-Cola
Seguido de 3cl. de Martini rosso

Según narra la historia, tuvo su origen en los años cincuenta durante la II Guerra Mundial, cuando los soldados americanos introdujeron en el sur de Italia su adorada Coca-Cola. Fue allí donde surgió la idea de mezclarla con la bebida preferida de los italianos, el Martini, para así crear el aperitivo perfecto.
El original cóctel de refresco con un toque de alcohol fue lanzado en julio de 2010 y, desde entonces, se ha convertido en el aperitivo idóneo disfrutado por multitud de consumidores. 
Este combinado se sirve en los aperitivos, momentos perfectos para compartir historias entre ‘foodies’.


Receta de Reme Postigo

viernes, 25 de octubre de 2013

COCINA MOLECULAR (III): Descubramos los azúcares. 2 de 3


Bajo el nombre de “azúcares” se engloban una serie de substancias de sabor dulce, que pueden usarse en gastronomía. Desde el punto de vista químico se denominan “Hidratos de carbono”. Están compuestos por moléculas simples o por cadenas de dos o más de ellas. 

Los “monosacáridos” son los azúcares constituidos por moléculas de una sola clase: cada una tiene seis átomos de carbono, doce de hidrógeno y seis de oxígeno. Entre ellos están la “glucosa”, la “fructosa” y la “galactosa”. En solución acuosa cada molécula puede presentarse en forma lineal o como un anillo. Estos anillos son como una especie de “pulsera con un colgante”; y dependiendo de cómo sea el “colgante”, se da lugar a dos tipos distintos de substancias; concretamente, el almidón y la celulosa (polisacáridos) sólo se diferencian en el tipo y posición del “colgante” en la pulsera, y eso les hace tener propiedades completamente distintas. 

Los “disacáridos”  están formados por dos moléculas de “monosacárido”.  Entre ellos están la “sacarosa”, o azúcar común, formada por uniones de moléculas de glucosa y fructosa; la “maltosa” de la cebada, formada por dos moléculas de glucosa; y la “lactosa”, o azúcar de la leche, formada por una molécula de glucosa y otra de galactosa.

La diferente constitución de cada uno de los “azúcares” es el origen de sus propiedades características aprovechables en gastronomía.
El sabor dulce sólo se puede medir por evaluación sensorial. Se toma como referencia la sacarosa; así se encuentra que la fructosa es casi el doble de dulce que ella, la glucosa no alcanza a endulzar como la sacarosa, y la lactosa es la tercera parte de dulce que la sacarosa. Por eso, la miel es más dulce que el azúcar común porque contiene fructosa.

La absorción de agua en estado seco, muestra diferencias importantes: la fructosa es la que más agua absorbe, y la lactosa la que menos, por eso ésta se utiliza para recubrimientos en dulces y en pastillas.
Al calentar una solución de sacarosa con unas gotas de limón (medio ácido), el enlace entre glucosa y fructosa se rompe, “independizándose” cada una de ellas. Se obtiene lo que se llama “azúcar invertido”, que es algo más dulce que la sacarosa al existir moléculas libres de fructosa.

Si se calienta una solución muy concentrada de sacarosa se produce su “caramelización”. En este proceso se deshidrata el azúcar y luego se unen (polimerizan) sus moléculas, se rompen cadenas, formándose compuestos complejos. Si se agrega un ácido los compuestos son de alto peso molecular, oscuros y con poco aroma. En medio básico (alcalino), se forman compuestos volátiles de bajo peso molecular, dando un color más claro y un producto con más aroma.

La investigación en este campo ha conseguido encontrar o sintetizar otras moléculas con un poder edulcorante mucho mayor que los azúcares naturales. Pero esto será el objeto de otro artículo.
Para finalizar, diremos que los azúcares, aunque tengan algunos inconvenientes, nos endulzan la vida desde la más tierna infancia hasta la vejez: un buen pastel, un trozo de tarta…..¡Madre mía!


Por: El alquimista molecular

miércoles, 23 de octubre de 2013

Muffins de chocolate con cerezas


Ingredientes: (salen 22 muffins)
230 gr. de mantequilla
240 gr. de azucar
3 huevos
200 ml. leche
500 gr. de harina
16 gr. levadura
Media cuchara de bicarbonato
100 gr. pepitas chocolate negro
100 gr. chocolate blanco
90 gr. cerezas en almibar
Elaboración:
Poner en un bol la mantequilla emblandecida (no derretida) con el azúcar  y mezclarlo con la batidora eléctrica.
Añadir uno a uno los huevos, batiéndolos hasta conseguir una textura espumosa.
Añadir poco a poco la harina, la levadura y el bicarbonato, los chocolates troceados,  las cerezas cortadas y el almíbar de éstas. 
Verter el compuesto en moldes para magdalenas. 
Meter en el horno precalentado a 180º C y ventilado durante 20 minutos. 
Una vez hechas, dejarlas enfriar en el horno apagado durante cinco minutos, y después sacarlas para que se enfríen completamente. 
Espolvorearlas con azúcar glass.

Receta de Angelica Benintendi

lunes, 21 de octubre de 2013

Ensalada agridulce


Ingredientes:
1 bolsa de canónigos
1 bandeja de endibias
100 gr. de queso curado de cabra
2 peras (mejor en almíbar)
100 gr. de piñones 
200 gr. de nueces
Miel 
Vinagre de Módena
Salsa de soja
Aceite de oliva virgen 
Elaboración: 
Vinagreta:
Freír los piñones escurrir y reservar.
En una sartén poner las nueces y echar miel suficiente para caramelizarlas. Cuando ya estén echar un poco de vinagre de Módena y otro más generoso de salsa de soja. Añadimos el aceite donde  freímos los piñones y dejamos unos segundos que todo se aromatice.

Se colocan las endibias a modo de base, sobre ellas los canónigos, el queso de cabra, las peras cortadas a dados.
Salseamos a la hora de servir con la vinagreta, las nueces y al final los piñones para que queden crujientes.

Receta de Pili Curros

sábado, 19 de octubre de 2013

Conferencia - degustación en Oleaje Playa Granada


El jueves 17 de octubre LiveSpeaking nos invitó a su conferencia-degustación en Oleaje Playa Granada a cargo de la chef Miriam Cózar Núñez. El tema fue muy interesante: "Las artes culinarias: ciencia, pasión y creatividad al servicio de los sentidos". Descubrimos los primeros libros que se editaron sobre recetas de cocina, la relación de los grandes pintores renacentistas con su gusto por la gastronomía, la importancia que han tenido los cocineros franceses en el arte culinario... hasta la creación de lo que hoy llamamos cocina molecular. Pero lo más sorprendente fueron las dos tapas que degustamos, acompañadas de música, vino y una magnífica puesta de sol que en ese momento nos recreaba la vista. En estas imágenes podéis comprobar cómo disfrutamos.



viernes, 18 de octubre de 2013

COCINA MOLECULAR (II): Descubramos los azúcares. 1 de 3


La palabra “azúcar” proviene del árabe “sukkar”, a su vez tomada del persa y del sánscrito.

Hay diferentes tipos de azúcares en la naturaleza, se encuentran formando parte de los tejidos de algunas plantas, pero sólo se presenta en concentración eficiente en la caña de azúcar y en la remolacha. 
Hay testimonios escritos en China (siglo VIII a.C) del uso de azúcar procedente de la India. En este último país y en todo el sur de Asia, de Este a Oeste, el cultivo de la caña de azúcar ha sido muy común desde tiempos remotos. Los cruzados introdujeron en Europa su uso, desconocido hasta entonces. Se sabe que Cristóbal Colón llevó unas plantas de caña de azúcar a América. Desde allí se difundió poco a poco por todo el continente. Sólo hasta finales del siglo XVIII no se popularizó en Europa el cultivo masivo de remolacha azucarera.

Actualmente su cultivo está muy extendido por todo el mundo. La caña de azúcar se cultiva en climas tropicales o subtropicales, mientras que la remolacha es un cultivo de climas mas fríos.
Hay toda un literatura compleja y dramática sobre el desarrollo de los cultivos de las plantas de azúcar en el mundo. Su comercio, su propagación y sus intereses comerciales han dado lugar a problemas importantes: esclavitud, migración de poblaciones, formación de colonias, etc.

Los azúcares se originan en las plantas mediante la fotosíntesis, que produce glucosa, y la almacenan bien como sacarosa o como almidón (polímero de la glucosa). Otro polímero de la glucosa es la celulosa (cadena compuesta por cientos o miles de unidades de glucosa). Las plantas utilizan la celulosa como componente estructural en sus paredes celulares. 

Desde finales del siglo XX se ha venido discutiendo el papel del azúcar en la salud humana. Se ha asociado a obesidad, diabetes, enfermedades cardiovasculares, Alzheimer, etc. Recientes estudios de la Organización Mundial de la Salud han puesto un poco de orden en esos estudios. Encuentran que los resultados obtenidos hasta ahora son dispares, y en algún punto poco conclusivos. No obstante, parece demostrado que un alto consumo de azúcar conduce a la obesidad (que ya en sí es una enfermedad problemática), y que los “azúcares naturales” (miel, melazas, frutas, etc.) son menos dañinos que los “azúcares refinados” (p.ej. el azúcar blanca, la fructosa); estos últimos, en algunos casos originan problemas cardiovasculares. Por otra parte, se ha demostrado que personas con una dieta rica en cereales y vegetales tienen menos riesgo de sufrir Alzheimer que las que consumen carnes, grasas y azúcares refinados.

Durante la digestión humana, la mayoría de los “hidratos de carbono” se convierten en glucosa, que pasa en esta forma al flujo sanguíneo. La glucosa se encuentra p.ej. en las uvas y otras frutas. La galactosa no se encuentra al estado libre, sino unida a la glucosa formando la lactosa de la leche. Los niños tienen una enzima que provoca su descomposición y su asimilación, sin embargo, algunos adultos carecen de dicha enzima y tienen problemas. La sacarosa se concentra en los troncos de la caña de azúcar y en las raíces de remolacha. La maltosa se forma durante la germinación de ciertos granos, especialmente de la cebada. 

Por: El alquimista molecular